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Observan brillante meteoro sobre el oriente de Cuba

Yanel Blanco Miranda
31 marzo 2026 | 0 |

El pasado 26 de marzo, cerca de las ocho de la noche, varios residentes de las provincias orientales observaron una “espectacular ‘bola de fuego’ en el cielo” que se dirigía hacia el sur, refirió Norge Augusto Gallardo, en su sitio de Facebook.

La información señalaba que “el bólido fue descrito como un intenso destello de luz verde-azulado que aumentó rápidamente en intensidad y dejó una estela persistente por detrás de las nubes, antes de fragmentarse y extinguirse”.

Asimismo, Gallardo aseguraba que el evento fue registrado desde el espacio por el Geostationary Lightning Mapper (GLM), a bordo del satélite GOES-East de la NOAA.

“Este sensor, diseñado para detectar rayos mediante la emisión de oxígeno atómico en la longitud de onda de 777,4 nm captó un destello aislado en una región sin tormentas eléctricas ni nubes convectivas. La firma del meteoro se distinguió claramente de la de un rayo típico, confirmando su origen extraterrestre”.

Norge Augusto apuntó que, “la combinación entre los reportes de observadores en tierra y los datos satelitales permitió geolocalizar con precisión, la trayectoria del bólido sobre aguas al sur de Cuba.

“Este tipo de detección, cada vez más común gracias a los sensores de rayos, demuestra cómo la tecnología meteorológica contribuye también al monitoreo de objetos cercanos a la Tierra”.

Por su parte, una publicación de la Sociedad de Astronomía del Caribe (SAC), en esta misma red social, puntualizó que este no es un evento aislado, pues han sido avistados en días recientes (incluso a plena luz), “varios meteoros brillantes y ‘bolas de fuego’ sobre diversas áreas del planeta”, y explicaba a qué se debe esta aparición.  

La SAC manifestó que “aunque entre los meses de febrero, marzo y abril de los últimos años se ha documentado un leve aumento de meteoros significativos, los de estas semanas llaman la atención debido a que varios han ocasionado ‘sonic booms’ o estallidos sónicos (ondas expansivas)”.

En su trayecto alrededor del Sol, la Tierra pasa por zonas con partículas liberadas previamente por cometas, que provocan lluvias de meteoros. No obstante, “los recientes eventos no están relacionados a pequeñas partículas cometarias, sino a objetos rocosos de mayor tamaño (pequeños asteroides)”, subraya la organización en su nota.

“Los pequeños asteroides que han estado ‘rozando’ nuestro planeta, incluyendo varios que pasaron sumamente cerca, pero sin penetrar la atmósfera terrestre, han sido tipo Apolo de entre 1 y 2 metros (3,28 a 6,56 pies) de diámetro”.

Entre estos también se insertan el 2026 FS5 (22 de marzo) y el 2026 EM (7 de marzo). Según el análisis de sus órbitas, es en marzo cuando más cercanos son los encuentros de estos con la Tierra. 

Una peculiaridad es que “en dos de los eventos en que han recuperado meteoritos (fragmentos de la roca espacial), se ha encontrado que son tipo rocosos acondrita o eucrita, los cuales son raros en comparación con los encontrados históricamente”.

Entre los más notorios, la SAC destacó el de Ohio, Estados Unidos, el 17 de marzo, “en el que se recuperaron varios fragmentos de la roca espacial, y el del 21, en el cual una de las rocas perforó el techo de una residencia en el noroeste de Houston, Texas”.

En Europa, sensores de infrasonido detectaron uno notable el 20 de marzo, más al este de Nueva Zelanda, y el día 23 otro más al sur de Alaska. En la Península de Yucatán en México hubo uno (el 28) que produjo un gran estruendo, y el visto desde Cuba, “sumamente brillante”.

Pese a que la Sociedad desconoce si en los próximos días se interceptará algún meteoro adicional, por lo difícil que es detectar asteroides pequeños, precisó que estos “no presentan un riesgo”.

Tampoco hay peligro “de que haya alguna colisión, pues los asteroides de mayor tamaño son más fáciles de detectar con anticipación, e incluso conocemos cuáles de los notables estarían acercándose próximamente y será a distancias totalmente seguras”.

Entre estos, la SAC indicó que el 22 de abril, el asteroide 2026 BK2, descubierto recientemente pasará “a una distancia muy cómoda equivalente a diez veces la distancia Tierra-Luna”.

Con 718 pies (219 metros) de diámetro “una roca así de grande usualmente es detectable, como mínimo, con unas tres semanas o más de anticipación”.  

Sin embargo, aseguró que “el más grande en acercarse este año será el 152637 (1997 NC1), una roca espacial de entre 700 metros y 1,6 kilómetros de diámetro, cuyo paso cercano ocurrirá el 27 de junio”.

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