La Fundación Antonio Núñez Jiménez, organización civil, científica y cultural sin fines de lucro, constituida el 16 de mayo de 1994 y registrada conforme a la legislación vigente ante el Ministerio de Justicia de la República de Cuba, miembro con carácter consultivo de ECOSOC de ONU, de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza IUCN, y con delegaciones en todo el archipiélago cubano, promoviendo una Cultura de la Naturaleza y continuadora del legado del Dr. Antonio Núñez Jiménez, nos dirigimos a la opinión pública nacional e internacional para expresar nuestra posición ante el actual contexto crítico que afecta al pueblo cubano marcado por el endurecimiento reciente de las medidas impuestas por el gobierno de los Estados Unidos, y que no hace sino volver más visible y más severo un proceso sostenido durante años.
La Fundación manifiesta su profunda preocupación y rechazo por el impacto acumulado de políticas que desde el exterior inciden negativamente en las condiciones de vida de nuestra población, que sostenidas en el tiempo y recientemente intensificadas han agravado escenarios complejos en materia social, sanitaria y económica, con especial afectación en los sectores más vulnerables.
Desde una perspectiva ambiental, advertimos que este contexto incrementa la presión sobre los recursos naturales y la biodiversidad, como resultado de las crecientes necesidades de subsistencia. Ello compromete avances históricos en materia de conservación y sostenibilidad, y pone en riesgo equilibrios que son esenciales para el presente y el futuro del país.
La Fundación considera imprescindible distinguir entre las decisiones gubernamentales y los vínculos entre pueblos. Reconocemos y valoramos la cooperación sostenida con instituciones académicas, organizaciones no gubernamentales y actores sociales de los Estados Unidos que comparten principios de ciencia, conservación y desarrollo sostenible. Estos lazos constituyen espacios de entendimiento y respeto mutuo que deben preservarse, como el mar que nos une.
Inspirados en el pensamiento de Antonio Núñez Jiménez, reafirmamos que la relación entre sociedad y naturaleza debe sustentarse en la responsabilidad, el conocimiento y la dignidad. Ninguna política que genere deterioro humano o ambiental puede considerarse compatible con los principios de sostenibilidad, justicia y democracia.
La Fundación reitera su llamado a que el bienestar de los pueblos sea un principio rector en las relaciones internacionales, así como la necesidad de privilegiar el diálogo, la cooperación y el entendimiento como vías para la solución de los conflictos.
Al mismo tiempo, consideramos imprescindible continuar fortaleciendo las capacidades internas. La historia de Cuba demuestra que la creatividad, la innovación y el conocimiento científico constituyen herramientas esenciales para enfrentar contextos adversos. En este sentido, las soluciones basadas en la naturaleza, el saber académico y la articulación comunitaria deben ocupar un lugar central en la construcción de respuestas sostenibles, al igual que en la defensa de la soberanía.
De igual forma, resulta necesario atender con sentido crítico y constructivo los desafíos internos que afectan el funcionamiento de servicios básicos y la calidad de vida de la población. La responsabilidad colectiva implica tanto señalar factores externos como perfeccionar nuestras propias prácticas.
La Fundación Antonio Núñez Jiménez reafirma su compromiso con la protección de la vida, la dignidad humana y el patrimonio natural de la nación, y convoca a todos —dentro y fuera de la Isla— a contribuir, desde el respeto y la responsabilidad, a la construcción de un futuro más justo, equilibrado y sostenible.
Este pronunciamiento se articula con la iniciativa Mi Firma por la Patria, en defensa de nuestra soberanía y dignidad nacional.
Trabajadores de la Fundación Antonio Núñez JIménez/ 27 de Abril de 2026
