Por Dr.C. Jorge Núñez Jover (el texto fue tomado del perfil de Facebook del Dr. Ernesto Estévez y refleja una posición estrictamente personal)
Es conocido que la Asamblea Nacional del Poder Popular acordó crear un ministerio de Educación Superior, Ciencia e Innovación (MESCI). El proceso precedente ha estado saturado de justos reclamos, algunas inflamadas intervenciones, ataques contraproducentes e incluso intentos de ofrecer lecciones de política de CTI no siempre bien informadas. Hemos tenido de todo.
También hemos escuchado criterios muy sensatos, en particular la intervención de la Diputada Ailyn Justiz en la ANPP. Racionalidad y buena educación, adornaron su intervención, la que a mí juicio mereció mejor acogida.
Hasta ahora me había abstenido de publicar respecto al tema que nos ocupa y no por falta de información. Lo que he tenido que decir, lo he dicho dónde correspondía, en público y en privado, y con mucho respeto por todos y todas.
Lo que sigue es mi opinión personal, profesor entre muchos, de la UH.
Mi posición es esta: todos los compañeros que están molestos, con un proceso que debió reclamar más intercambio y mayor consulta a conocedores de estos temas, tienen, a mi juicio, sobradas razones para estar inconformes.
Mi visión va más allá de CITMA si o CITMA no, que parece ser el tema en disputa. Una innovación organizacional que ha conducido a la drástica reducción de ministerios, se pudo beneficiar de más intercambio y transparencia.
Adicionalmente, en ausencia de argumentos contrarios de mayor peso, creo que no es conveniente pasar el Medio Ambiente a otro ministerio. Con esos reclamos coincido.
De igual modo creo que al menos por ahora MESCI asume obligaciones no ajustadas a su perfil fundamental. Incorpora actividades que vienen del CITMA, importantes sin duda, pero que pueden estar mejor ubicadas en otros OACE. De eso no se ha hablado mucho y merece atención según creo.
Hasta ahí mis propias inconformidades. Paso ahora a examinar algunos argumentos que he leído o escuchado.
1. Universidad vs ciencia y tecnología.
Una de las cosas lamentables que han circulado son las diatribas contra la educación superior que algunos compañeros han manifestado. Las universidades cubanas concentran buena parte del potencial humano del país. En materia de premios de la ACC, publicaciones científicas, formación de talentos, participación en programas y proyectos, apoyo al Sistema de gestión de gobierno basado en ciencia e innovación, entre otros indicadores, ocupan un lugar muy alto entre las organizaciones nacionales.
A esto se suma que las universidades se han convertido en escenario clave de los parques CT, Fundación, empresas de interfaz, Consejo Nacional de Innovación, participación en consejos técnicos asesores, programas de formación en gestión de la innovación, articulaciones con la industria médico farmacéutica, la transición energética, el desarrollo local, la transformación digital del país, entre muchas.
Todo eso indica un giro a la innovación muy importante y no se circunscribe a hacer “investigación básica” como leí en algún lugar y que me parece una fórmula de política de CTI bastante desfasada. Por todo lo mencionado y otras muchas cosas, las universidades son un actor clave de los Sistemas de CTI. En Cuba y en todas partes. Eso lo prevé la Ley General de CTI.
Es bueno observar que el Sistema de CTI no se circunscribe a CITMA y MES. Por ejemplo, hay muchas ECTI y centros de capacitación adscritos a otros OACE; todo el sistema empresarial, ahora en transformación, es decisivo; las políticas que generan varios OACE son clave; la dirección del Estado y el Gobierno son, entre otros, actores clave en el Sistema de CTI que se debe construir. En otras palabras, hay mucho por fuera de CITMA y MES. Y coordinar todo eso es tarea complicada. Corresponde a MESCI hacerlo, según la Ley.
Pero volviendo al aporte de las universidades, ningún alegato sensato debería negar las realidades que intento resumir. Percibo que en ocasiones algunas personas ignoran todo eso y parecen hablar desde un supuesto desempeño superior de las organizaciones que representan.
No idealizo la educación superior donde he trabajado más de medio siglo y conozco defectos y virtudes, pero me parecen muy exagerados algunos discursos que cuando nos hablan de sus organizaciones parece que lo hacen desde el país de las maravillas. Un poco más de objetividad acercaría sus criterios a las percepciones que tenemos muchos y alejaría la sospecha de que las cuestiones personales pueden estar empañando el juicio de más de uno.
2.CITMA como victima.
Sigo el recorrido. Algunos textos circulados asumen que el CITMA será tragado y asimilado a las prácticas burocráticas de la educación superior y se lastimará la libre investigación (eso lo leí, de veras), etc.
Lo que está previsto es que surja un nuevo ministerio, no la colonización cultural o administrativa de uno por el otro. En gran medida MESCI será lo que los cubanos seamos capaces de hacer con él. Por lo pronto creo que sobran prejuicios y acusaciones infundadas. Por demás, no creo que la burocracia sea patrimonio de la educación superior.
3. Reorganización ministerial vs Ley General de CTI.
He leído el argumento según el cual la desaparición del CITMA altera el cumplimiento de la Ley General de CTI. En el grupo que trabajó en la Ley siempre supimos que los nombres propios de los organismos que la Ley menciona pueden ser pasajeros sin que sea necesario modificar la Ley. Por ejemplo, las funciones atribuidas al CITMA las asume MESCI. Es el concepto con que trabajan nuestros legisladores.
4. En el mundo las cosas son… como yo digo.
He leído que quienes apoyan la idea de un MESCI argumentan como principal razón que “así es en el mundo”, lo cual sin duda es una ligereza. Los adversarios de la unión rechazan ese supuesto y afirman lo contrario: en el mundo son ministerios separados. Pues bien, lo cierto es que en el mundo hay de todo un poco. En no pocos países, educación superior y ciencia van juntos en el mismo ministerio. En un texto circulado anteriormente el profesor Ernesto Estévez de la UH lo ha ilustrado con claridad. En otros países están separados. Pero lo principal no es eso.
Lo esencial es que Educación Superior, Ciencia e Innovación, juntos, deberían garantizar, en Cuba, una adecuada gestión y gobernanza del Sistema de CTI, incluida una mejor proyección nacional, sectorial y territorial, en particular municipal. Para lograrlo, los integrantes del nuevo MESCI, con el apoyo de todos, deberán esforzarse. Juntos.
Para ello hay buenos antecedentes.
5. Lo que dicen los antecedentes.
Mucho antes de que este intercambio en las redes se desatara, CITMA y MES venían colaborando activamente. Así ocurrió, por ejemplo, en el programa de Potencial humano, CTI asociado al PNDES 2030. Los compartimentos estancos han quedado atrás.
En su etapa etapa más reciente el CITMA ha impulsado la visión de un sistema de CTI amplio e inclusivo y una visión integral del potencial humano de Cuba, más allá de sectores o ministerios y ha reconocido a las universidades como actores clave del SCTI.
La actual dirección del CITMA convocó a personas de diversos organismos, MES incluido, para elaborar la Ley de CTI. Esa colaboración continúa a través de la creación de la Estrategia de CTI, actualmente en curso.
Cuando presentamos los avances de la Ley ante variados públicos siempre decíamos que no era una Ley del CITMA, sino una Ley del país. Sin duda, la Ley General de CTI aprobada en el Parlamento cubano es un producto colectivo que desborda las capacidades de cualquier ministerio por separado.
En suma, la creación de MESCI tiene buenos e importantes antecedentes.
Los dejo con una pregunta: ¿qué razones hay para dudar de que juntos somos más fuertes?
