Hace unos días, en la revista televisiva Buenos Días, la Dra. Raiza Rumbaut Castillo, especialista de Primer Grado en Epidemiología y Responsable del Programa Nacional de Lepra en Cuba, dijo: “lejos de lo que piensa la población, no es una enfermedad tan contagiosa. Se requiere un contacto íntimo, prolongado e intradomiciliario para la transmisión de la enfermedad”.
La profesora explicó que una de las características de la lepra es la aparición de manchas de color claro o rojizo en la piel, que trae consigo una disminución o pérdida de la sensibilidad. Además, puede causar adormecimiento, hormigueo y disminución de la fuerza muscular en manos y pies. “Es una enfermedad que si se diagnostica a tiempo deja de ser transmisible y no produce estas discapacidades”, aseguró.
Con respecto al tratamiento de la lepra en Cuba, dijo que este es donado anualmente por la Organización Mundial de la Salud y administrado de forma controlada por el médico y enfermera de la familia. “Si el paciente cumple con su tratamiento y asiste a las consultas mensuales, no va a tener ningún problema y puede hacer su vida normal”, añadió.
Destacó la importancia de detectarla a tiempo, para evitar la afectación del sistema nervioso periférico que puede producir discapacidad. El protocolo indica que los médicos del área de salud examinan a contactos del paciente, y si alguno presenta sospecha clínica de la enfermedad se procede a su estudio y su tratamiento.
La especialista hizo énfasis en que “es una enfermedad asociada a mucho estigma y discriminación” y se refirió a la necesidad de apoyar a los miembros de la familia que la tengan, en lugar de culparlos. No se transmite por dar la mano, besar o abrazar; aclaró.
Según el Anuario Estadístico de Salud 2025, el año pasado se registraron 124 casos de lepra en Cuba (76 de género masculino y 48 de género femenino). Se notifican 1,3 casos por cada cien mil habitantes; registra una tasa de incidencia superior en pacientes mayores de 15 años. La provincia con mayor presencia de la enfermedad es Santiago de Cuba, con 40 casos.

¿Qué dice la OMS sobre la lepra?
En su sitio web, la institución informa que la eliminación de la lepra como problema de salud pública (definida por una tasa de prevalencia inferior a un caso por cada diez mil habitantes), se materializó a escala mundial en 2000 y en la mayoría de países antes del año 2010.
La disminución del número de nuevos casos ha sido gradual. Según los datos de 2024, Brasil, la India e Indonesia siguieron notificando más de diez mil nuevos casos, mientras que otros 12 países (Bangladesh, Etiopía, Filipinas, Madagascar, Mozambique, Myanmar, Nepal, Nigeria, la República Democrática del Congo, la República Unida de Tanzania, Somalia y Sri Lanka) notificaron entre mil y diez mil nuevos casos cada uno.
Cincuenta y cinco países notificaron cero casos y 117 notificaron menos de mil nuevos casos, como Cuba.

La Estrategia mundial contra la lepra 2021-2030 “Hacia cero lepra” se elaboró mediante un amplio proceso de consultas con todos los principales interesados durante 2019 y 2020. Las metas de la OMS para el cierre de la década son:
- – 120 países que reportan cero nuevos casos autóctonos.
- – Reducción del 70%* en el número anual de casos nuevos detectados.
- – Reducción del 90%* en la tasa por millón de habitantes de casos nuevos con discapacidad grado 2.
- – Reducción del 90%* en la tasa por millón de niños de casos nuevos pediátricos con lepra.

