Por Lic en Meteorología Pavel Morales Díaz, especialista en Estudios de Dinámica Costera y Rehabilitación de Playas, director de Investigación y Desarrollo de la empresa Inversiones GAMMA S.A.
Ha tomado algún vuelo en las Redes y entre colegas, el debate sobre la posible desintegración del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba. Y quiero también dar mi opinión, a título exclusivamente personal, que ya transmití por la vía formal a la Asamblea Nacional del Poder Popular el pasado 2 de julio y que les comparto en lo esencial.
Habiendo trabajado toda mi vida profesional hasta hoy (14 años ya) en el CITMA, no puedo negar que me animan un poco la pasión propia, el sentido de pertenencia, y quizás la resistencia natural al cambio. Por eso traté de despojarme de todo lo personal y hacer un análisis con base en la coherencia y continuidad de los procesos, y enfoque de costo-beneficio. Espero haber logrado ser objetivo.
Introducción
(…) El anteproyecto de ley en consulta persigue “reordenar, redimensionar y perfeccionar” los Organismos de la Administración Central del Estado (OACE) en aras de lograr una “mayor eficacia en la función administrativa”.
En ese sentido antes que exponer mi propuesta, querría abordar el contexto en que se desenvuelve el CITMA, con énfasis en los últimos años:
El CITMA en el plano nacional actual
Este Ministerio ha conducido en los últimos años un grupo de procesos, incluso de carácter legislativo, que entiendo son del mayor interés nacional y se encuentra en momento de conducir su implementación. Me refiero en particular a los procesos de elaboración, aprobación, y en este momento, implementación de:
– La Ley No. 150 /2022 “Del Sistema de los Recursos Naturales y el Medio Ambiente”.
– La Ley No. 182 / 2025 “Ley General de Ciencia, Tecnología e Innovación”,
– El Decreto Ley No. 77 / 2023 “De Costas”, y,
– La Inserción de Cuba en Mercados Globales de Carbono por decisión del Consejo de Ministros en 2025, para lo cual se ha trabajado en coordinación con diferentes organismos y se ha creado una oficina.
Adicionalmente hace menos de un año acaba de entrar en vigor un esquema cerrado de financiamiento aprobado por el Gobierno para el CITMA.
A la luz de estos elementos —y teniendo en cuenta que la propuesta en consulta fragmentaría al CITMA en dos nuevas carteras (una de Medio Ambiente con el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos y el Instituto Nacional de Ordenamiento Territorial y Urbanismo, y otra de Ciencia con el Ministerio de Educación Superior)— considero debe valorarse cómo la propuesta a aprobar en relación al CITMA beneficiará (o no) la continuidad de estos procesos.
El CITMA en el plano internacional
El CITMA constituye además un organismo de referencia en el plano internacional en defensa de los postulados históricos de nuestro país en materia de Desarrollo Sostenible, Biodiversidad, Cambio Climático, preservación de la Capa de Ozono, Transferencia Tecnológica y en aspectos de la cooperación científica internacional en uno y otro sentido. La comisión a cargo deberá valorar también cómo la propuesta que implicaría disgregar sus funciones y la consecuente pérdida de identidad institucional, beneficiará (o no) la atención a estos temas de trascendencia.
Propuesta en relación al CITMA
Con base en todo lo anterior mi sugerencia, meditada, argumentada aunque no irrebatible, pero sí libre de apasionamientos, es que se considere, frente a la opción de dividir sus funciones, mantener al CITMA en su actual condición de Ministerio, pudiendo valorar (y solo digo valorar pues me faltan elementos), lo siguiente:
- – Iniciar un proceso de reestructuración a lo interno en busca de la mayor eficiencia.
- – En aras de contribuir a la reducción de instituciones y la duplicidad de funciones a escala nacional, podría valorarse, como se ha previsto en parte, incluir en el CITMA lo relacionado con el ordenamiento territorial y el urbanismo —tal como plantea el anteproyecto al fusionar estas funciones, pero haciéndolo dentro del CITMA en lugar de en un ministerio de nueva creación. Existen antecedentes en el mundo y la región, de fusión de las funciones de manejo del Medio Ambiente y el Planeamiento y Ordenamiento Territorial y creo que es válido analizar esta posibilidad.
- – En ese mismo sentido, podría igualmente valorarse continuar adelante con la inclusión en el CITMA de funciones del INRH. A la luz de la Ley del Sistema de Recursos Naturales y el Medio Ambiente es notable, de hecho, que el manejo de ecosistemas y recursos naturales relevantes queda, sin embargo, fuera del CITMA. Tal es el caso del agua, los bosques (incluidos los manglares), los pastos marinos, etc. Por tanto la valoración que se ha hecho en cuanto al INRH y el recurso agua, podría extenderse a otros sectores como el forestal, o el mencionado de los pastos marinos, ambos por demás, relevantes en lo relativo a inventarios y mercados de Carbono, tema que hoy atiende el CITMA.
- – Se ha debatido también sobre la posibilidad de aprovechar el momento para pasar las funciones relativas a la gestión documental y de archivo, hoy en el CITMA, al Ministerio de la Información y las Comunicaciones a crear. Creo que podría valorarse, aunque especialmente aquí me faltan elementos.
- – En relación a la fusión del área de Ciencia y Tecnología con el MES —parte de la propuesta del anteproyecto— evidentemente mi sugerencia es no proceder con esta decisión por razones antes expuestas. No obstante, y como otra de las opciones para contribuir a la reducción numérica de ministerios, la duplicidad de funciones y la burocracia, y al incremento de la eficiencia en la gestión de gobierno que se persigue, propongo unificar al MES y el MINED en un único Ministerio de Educación que abarque todos los niveles.
Resumen
Como resultado de este conjunto de propuestas, el CITMA permanecería, pero asumiría funciones o áreas de organismos centrales como el INRH y el INOTU, tal cual se ha propuesto en el anteproyecto para el nuevo ministerio, y quizás también de los actuales Ministerio de la Agricultura (bosques y/o manglares) y el Ministerio de la Industria Alimentaria (pastos marinos), sin que se requiera crear un nuevo Ministerio a este fin; con todos los beneficios derivados también de preservar la identidad, evitando además el costo burocrático y de reputación asociado a cambios de logo, titularidad de cuentas bancarias, contratos, representación ante organismos internacionales, etc.
Adicionalmente integrando el Ministerio de Educación y el de Educación Superior resultaría que en lugar de 20 quedarían en 19 los Ministerios, lo que sumado a la realización de un ejercicio de reestructuración interna del CITMA, se alinearía con los objetivos que se persiguen con estas medidas.
En conclusión, solicito a la comisión que valore expresamente si la fragmentación del CITMA en el momento actual, con leyes recién aprobadas en fase de implementación y compromisos internacionales de alto perfil en curso, genera (o no) más costos de transición que los beneficios de eficiencia que se persiguen; y solicito también que estudien esta propuesta.
Postdata
Como me desempeño en una Empresa Estatal Socialista, aprovecho para apoyar el espíritu general de las medidas en relación con este tipo de institución necesitado de contar con la anhelada autonomía para poder desatar todo su real potencial.

Muy atinada la explicación de Pavel. Yo como más viejo, no creo que la comisión tenga que valorar nada, porque esa misma fue quien malvaloró y ni siquiera exigió diagnóstico riguroso y un estudio prospectivo robusto. Lo que acabo de decir no es para nada una crítica a lo que Pavel ha escrito, sino una crítica directa a la comisión que elaboró, diseñó o como se le quiera llamar al disparate que quieren hacer.
Muchas gracias a Juventud Técnica por prestar su espacio para este debate tan necesario. Un gusto haber tenido la oportunidad de contribuir.