Las primeras cirugías oculares de las que se tiene noticia tenían por finalidad eliminar las cataratas u opacidad del cristalino, condición que se desarrolla por diversas causas: envejecimiento, herencia, traumatismos, trastornos metabólicos, a la exposición continua a las microondas o a la radiación ultravioleta o infrarroja. También contribuyen a su formación la adicción al tabaco y algunos medicamentos como los corticoides, clorpromazina, busulfano, amiodarona y el alopurinol. La figura al inicio muestra un cristalino normal transparente, y otro con catarata.

La primera posible indicación de una cirugía de cataratas se encontró en una pintura del 2630 a.n.e., en la tumba de un cirujano egipcio. Allí se ve un cirujano introduciendo una aguja en un ojo. Además, aparecen en el dibujo unas 30 herramientas de bronce, que podrían haberse utilizado para este u otros procedimientos. Pinturas similares también han aparecido en otros lugares.
Aunque no hay evidencias en los escritos de sus contemporáneos, Aspasia de Mileto (470-400 a.n.e.) es quien se menciona por primera vez como cirujana, más de 500 años después de su existencia, en un texto histórico de Galeno en siglo III. Fue un personaje controvertido y en los escritos de sus contemporáneos con el fin de perjudicar a Pericles, influyente político y orador ateniense de la edad de oro de Atenas, con quien tuvo un hijo. Galeno atribuye a Aspasia haber desarrollado y practicado técnicas de medicina y cirugía en el área de la oftalmología y la ginecología, incluyendo el desarrollo de técnicas para corregir cataratas y otros problemas oculares.
No se conoce la técnica empleada en la antigüedad para intervenir las cataratas, pero mucho más tarde, en la Edad Media, se usaba la reclinación (del inglés couching), donde el cristalino no se extraía, sino que se desplazaba fuera de la línea de visión directa. (Aunque reclinación aparece en muchas traducciones, mejor debiera llamarse desplazamiento o reposicionamiento).

Ya en nuestra era el cirujano indio Súsruta, entre los siglos III y IV, describió 77 enfermedades oculares en el libro Súsruta-samjita (51 de ellas quirúrgicas), así como diversos instrumentos y técnicas oftalmológicas. En el libro también aparece lo se considera la primera descripción de una operación de cataratas: “El cirujano se sienta frente al paciente, que también está sentado y con la cabeza firmemente sostenida por un ayudante. Se introduce un estilete en el ojo por un punto medio entre la pupila (parte negra) y el limbo (parte blanca), y se mueve el cristalino hacia abajo para desplazarlo del área pupilar”.
En la Edad Media muchos médicos árabes y europeos practicaron la reclinación; existen referencias en varios países que van desde el año 900 hasta el 1500. Las operaciones se practicaban sin anestesia y la tasa de éxitos era pequeña. En 1748 el francés Jacques Daviel implantó la técnica extracapsular, realizando una incisión en la parte inferior de la córnea para extraer el cristalino comprimiendo el ojo con un vendaje.

Épocas recientes
En 1949, el inglés Harold Ridley utilizó lentes de polimetacrilato de metilo para sustituir el cristalino extirpado, pero su técnica no tuvo el éxito esperado porque el procedimiento era arriesgado y poco confiable. En muchas ocasiones había que repetir la cirugía porque los cirujanos omitían parte del cristalino nublado, o implantaban una lente de tamaño no adecuado.
Después apareció la anestesia, y en 1967 Charles Kelman introdujo la facoemulsificación, que usa el ultrasonido para disgregar la catarata en pequeños segmentos que luego se extraen por aspiración. Junto Kelman trabajó Ruth E. Hoffmeister, quien muchos consideran la primera cirujana de cataratas de quien existen evidencias sólidas. En 1978 Kai-yi Zhou realizó el primer implante con una lente fabricada con silicona, que podía plegarse para facilitar la inserción en el ojo.
Con estos avances la cirugía de cataratas se fue transformando del anterior procedimiento poco confiable en una operación segura, prácticamente indolora y de muy corta duración, sin necesidad de estadía en el hospital y con una tasa de éxito que llega casi al 100%.

En la actualidad una operación estándar de cataratas contempla los pasos siguientes:
1. Anestesia local (mediante gotas oftálmicas) e inmovilización de los párpados.
2. Incisión en la córnea y de la cápsula del cristalino.
3. Facoemulsificación, donde se usa una sonda para romper y emulsionar el cristalino mediante ondas ultrasónicas. (Existe una variante que usa un láser con el mismo fin).
4. Irrigación y aspiración, momento en que se aspira la parte superior de la catarata y se remplaza con solución salina para evitar el colapso de la parte frontal del ojo.
5. Inserción de la lente intraocular plegable que sustituye al cristalino, y sutura.

El uso de antibióticos antes y después de la intervención evita cualquier posible infección; la graduación de la lente se determina por optometría previa a la intervención. La visión mejorada es inmediata, y a veces ni siquiera se necesitan gafas externas correctoras tras la intervención, de lo cual quien suscribe da fe por experiencia propia, en dos ocasiones, en el Instituto Cubano de Oftalmología Ramón Pando Ferrer.

Bibliografía
Agarwal, R.K. (1965). Ancient Indian Ophthalmology, The Ophthalmic Optician, 5(21)1093-1100. Association of Optometrists, Londres.
Oftalmología; https://es.wikipedia.org/wiki/Oftalmolog%C3%ADa.
La Historia de la Cirugía de Cataratas; https://www.visionquestmedical.com/la-historia-de-la-cirugia-de-cataratas.
La Oftalmología desde la antigüedad | Río Torres | Revista Cubana de Oftalmología; http://www.revoftalmologia.sld.cu/index.php/oftalmologia/article/view/501/html._248.
Operación de Cataratas a lo largo de la historia; https://www.vista-laser.com/operacion-cataratas-historia/.
