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Precursores (25): mineralogistas

Arnaldo González Arias
04 julio 2026 | 0 |

La primera persona que estudió y clasificó minerales de manera sistemática fue Teofrasto de Eresio, un discípulo de Aristóteles que vivió en el siglo III a.n.e. Se considera el padre de la mineralogía antigua. En su obra ‘Sobre las piedras’ (en griego Perì líthon) describe unos 70 minerales y rocas clasificados por su dureza, color, densidad y comportamiento ante el fuego. También describió por primera vez la piezoelectricidad (al frotar el ámbar) y la formación de perlas.

En la etapa más reciente el mérito pertenece a Georgius Agricola; su obra maestra ‘De Re Metallica’, escrita en 1556, fue el texto estándar de minería y mineralogía durante 200 años.

La historia menciona como mujer precursora a Hildegarda de Bingen, quien escribió un libro pseudocientífico sobre remedios en el siglo XII, donde combina la ‘sanación espiritual’ con supuestas propiedades curativas de algunas piedras preciosas. Otra precursora, quien también abordó el tema con un enfoque equivocado, aunque acorde a la época, fue la baronesa Martine de Bertereau, en la Europa del siglo XVII.

La Dra. en Geología Catherine Alice Raisin fue una de las primeras, y una de las más importantes mineralogistas de Gran Bretaña, en los siglos XIX y XX.

Martine de Bertereau

La radiestesia o rabdomancia es una ‘técnica’ muy antigua donde una persona ─ el zahorí o rabdomante ─ utiliza una varilla, un palo, un péndulo, u otro dispositivo (que puede recibir diferentes nombres) con el fin de localizar agua subterránea, minerales, tesoros ocultos, petróleo o enterramientos; en una versión más reciente, los rabdomantes alegan ser capaces de diagnosticar enfermedades. En la Edad Media la varilla se denominaba ‘Vírgula Divina’.

Como la rabdomancia no posee bases científicas, teóricas o experimentales, hoy día se considera una forma de adivinación o pensamiento mágico. En la Edad Media el clero la consideró brujería. Ya en 1518 Martín Lutero, en su obra Decem praecepta, la menciona como un acto contrario a la religión que violaba el primer mandamiento.

Jean de Châtelet, Barón de Beausoleil, en su cargo de consejero y comisario de minas de Hungría nombrado por el emperador Fernando II, viajó extensamente por Europa y Suramérica acompañado de su esposa, la baronesa Martine de Bertereau, en busca de depósitos minerales. Jean era un reconocido rabdomante, mientras que Martine provenía de una familia francesa de la nobleza con tradición de minería; era una persona culta y dominaba varios idiomas. Muchos de sus escritos han llegado a nuestros días, y son la mayor fuente de información sobre la pareja.

La Guerra de los 30 Años (1618-1648) estaba en su apogeo, y en 1626 el Superintendente de Minas en Francia, contrató a la pareja para realizar un estudio sobre posibles localizaciones mineras, pues muchas minas conocidas desde la época romana habían dejado de ser rentables, o estaban abandonadas.

La tarea del matrimonio consistía en reabrir las minas que aún se pudieran explotar, así como localizar nuevos yacimientos.

Según escribió Martine, juntos visitaron y estudiaron más de 150 minas de diversos minerales, en diferentes locaciones. Para sus investigaciones utilizaban la brújula, el astrolabio, y varillas radiestésicas con símbolos astrológicos. Utilizaban hasta siete vírgulas diferentes, y todo el financiamiento de la operación corría de su parte.

Sin embargo, la radiestesia despertó sospechas de brujería entre muchos clérigos, y en 1627 su centro de operaciones en Bretaña fue intervenido. Se les acusó de emplear artes diabólicas para localizar las minas, y todos sus bienes fueron requisados. Se vieron obligados a irse a Alemania, donde en 1629 el Barón recuperó su anterior cargo de director general de minas.

El 1630 hubo un cambio de gobierno en Francia, y el matrimonio ─ pese a lo sucedido antes ─ regresó en 1632, trayendo consigo 60 mineros de Europa central. El nuevo gobierno reconfirmó el encargo anterior, pero pronto regresaron los mismos problemas; hubo parlamentos que se negaron a cooperar. No obstante, en 1634 un nuevo Superintendente de Minas los contrató para trabajar durante varios años, y Jean le pidió concesiones para la explotación de minerales. Ambos habían invertido mucho trabajo y dinero en sus prospecciones sin recibir beneficios: según Martine, unas 300 000 libras.

La decisión sobre las concesiones se retrasó, y durante la larga espera el Superintendente fue reemplazado. Así las cosas, la baronesa le envió una carta a Luis XIII donde mencionaba los servicios prestados; enumeraba los yacimientos recuperados o encontrados, se quejaba de que todo se había pagado con dinero propio, y solicitaba algún tipo de recompensa.

Luis XIII respondió ampliando su confianza en el matrimonio y nombró a Jean Inspector General de todas las minas de Francia, pero no abordó el tema de las demandas económicas. Esperaron otros seis años, y en 1640 Martine escribió otra petición; esta vez al Cardenal Richeliú.

Y esa fue su gran equivocación.

En esa petición, la cual nombró ‘La Restitución de Plutón’ además de un adulador soneto dedicado a Richeliú, incluye un apartado titulado ‘Espíritu universal en todos los elementos, pruebas de la transmutación de los metales’, donde cometió el error de defender sus ideas pseudocientíficas ante un alto representante del clero ─ un cardenal experto en Teología ─, sobre la existencia de un ‘Espíritu Universal’ presente en todas las sustancias elementales, responsable de los procesos donde cada cosa produce su semejante.

Según ella la existencia de ese espíritu, se podía ‘… probar diariamente en las minas, en las que todos los metales tienen un principio de crecimiento por un licor vaporoso, que sale de las matrices metálicas, pues se forma como un aceite graso, o como mantequilla, al final del cual encontramos a menudo oro y plata finos.’

Algunos opinan que además incurrió en otros errores, como el de adular a Richeliú con rimas supuestamente ingeniosas, pero de dudoso doble sentido. Por ejemplo, en el soneto aparece:

‘Si permites lo que se te ofrece,

verás, monseñor, que sin metamorfosis,

Francia se convertirá en un Richeliú…’

Otra equivocación fue el de tratar de denigrar a los funcionarios de minas que antes habían confiscado sus bienes; esos funcionarios sin duda contaban con muy sólido respaldo, designados en una época donde lo usual era que las influencias del parentesco y la nobleza tuvieran un peso mayor que los méritos propios.

Pero, al parecer, el mayor error de todos fue pedir dinero a quien no quería, o no podía, entregarlo. En 1640 aún continuaba la guerra, y eran recientes las revueltas que tuvieron lugar entre 1636 y 1639 a causa de la imposición de la gabela (impuesto sobre la sal) y la taille (impuesto sobre la tierra) para cubrir los gastos militares.

Sin duda la petición de Martine atrajo la atención del Primer Ministro, pero no de la forma deseada. El matrimonio fue acusado nuevamente de brujería. Sin juicio alguno les fueron incautados su dinero, equipos y libros.

A Jean lo confinaron en la Bastilla, y Martine fue encarcelada en Vincennes, junto a una de sus hijas.

Se estima que ambas mujeres no tardaron mucho en morir; la muerte de Martine se suele situar hacia 1642 o 1643. Richeliú murió en 1642 y Luis XIII un año después.

Su sucesor Luis XIV tenía cinco años, y es muy posible que el sucesor de Richeliú, el Cardenal Mazarino, estuviera muy ocupado en otros asuntos como para dedicar alguna atención a Jean de Châtelet, si es que hubo algún tipo de apelación.

Jean murió en prisión en 1645.

El trágico final del matrimonio ha dado pie a alguna que otra novela romántica, y aún en la actualidad algunos los recuerdan ─ y los defienden ─ como gente avanzada e incomprendida para su época. Lo cierto es que apostaron por la pseudociencia en una época en que la Iglesia ya no se tragaba esos cuentos, y perdieron.

Catherine Alice Raisin

Catherine nació en 1855 en Camdem New Town, condado de Middlesex, Inglaterra. Estudió en un colegio para niñas y al graduarse trabajo como profesora hasta 1875. De pequeña se interesó por la Geología, como ella misma expresó después. En 1878 la Universidad de Londres abrió sus puertas a las mujeres; Catherine ingresó y logró graduarse en 1884 como licenciada en geología y zoología en el University College de Londres. En 1898 alcanzaría su doctorado en geología.

Su tema de estudio era la petrología microscópica, que se dedica el estudio de la composición de las rocas mediante el microscopio.

No obstante, siempre prefirió el trabajo de campo y el estudio de las formaciones rocosas en el sitio. Muchos de sus trabajos publicados se refieren a las rocas serpentinas; llegó a estudiar unos 270 diferentes tipos de serpentinas, recolectadas en diversos lugares de Inglaterra.

Mientras trabajaba en el Bedford College para mujeres, donde llegó a dirigir los Departamentos de Geología y de Botánica, publicó un total de 24 artículos científicos Al recibir su doctorado en 1898 pasó a ser la vicedirectora del Bedford, cargo ocupado por una mujer por primera vez.

Para que se tenga una idea de la Inglaterra de aquellos tiempos, Catherine presentó su primer trabajo en 1887 y se leyó ante los miembros de la Sociedad Geológica de Londres, pero tuvo que delegar la presentación en un hombre, ya que a las mujeres no se les permitía entrar en la Sociedad. Sólo se las admitió varios años después.

Catherine también es conocida por su apoyo a la educación femenina. Solía llevar a sus estudiantes a hacer trabajo de campo, y en 1880, con 25 años cumplidos, ayudó a fundar el ‘Club Somerville’, un foro de debate para las mujeres que ansiaban este tipo de estímulos intelectuales, pero que tenían la entrada vetada a los clubes masculinos. En su mayor auge, el Somerville llegó a tener más de mil socias.

También fue una activa participante en la lucha contra el tabaquismo, y en 1926 se unió a la Asociación Nacional de No Fumadores. Falleció en 1945, a los 90 años.


Bibliografía

Martine de Bertereau, Baronesa de Beausoleil; http://marivi-hypatia.blogspot.com/2011/08/martine-de-bertereau-baronesa-de.html

Deux mineurs spoliés et emprisonnés, ou – Annales des Mines, http://www.annales.org/archives/cofrhigeo/chastelet.html

Martine Bertereau – Wikiwand.html, https://en.wikipedia.org/w/index.php?title=Special:Book&bookcmd=render_article&arttitle=Martine_Bertereau&writer=rl

Chatelet, Jean de. Barón de Beausoleil (s. XVII).http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=chatelet-jean-de

El arte del zahorí: La radiestesia. www.geocities.ws/rationalis/pseudociencia/radiestesia1/La%20radiestesia1.htm

Aunque te vistas de seda, zahorí, zahorí quedas. www.geocities.ws/rationalis/pseudociencia/radiestesia/radiestesia.htm

Catherine Raisin – Wikipedia, la enciclopedia libre, https://es.wikipedia.org/wiki/Catherine_Raisin

Catherine Alice Raisin: geóloga pionera, feminista y activista antitabaco – Mujeres con ciencia, https://mujeresconciencia.com/2018/10/04/catherine-alice-raisin-geologa-pionera-feminista-y-activista-antitabaco/

Geólogas: historia de las pioneras en las ciencias de la tierra, https://www.miteco.gob.es/es/ceneam/recursos/materiales/geologas–historia-de-las-pioneras-en-las-ciencias-de-la-tierra-.html Análisis criptopaleontológico del lapidario de Teofrasto (s. III a.C.) | Estudios Geológicos https://estudiosgeol.revistas.csic.es/index.php/estudiosgeol/article/view/879 ; también en https://www.academia.edu/10556443/An%C3%A1lisis_criptopaleontol%C3%B3gico_del_lapidario_de_Teofrasto_s_III_a_C_

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