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El patrimonio industrial en Cuba, luces y retos

Carla Gutiérrez Mouriz
24 enero 2024 | 0 |
Entrada de la Bahía de La Habana

Fotos Tomadas de: Libros Plan de Manejo, Plan Perspectivo de Desarrollo y Plan de Protección de la Bahía de La Habana.

La Zona de Protección Bahía de La Habana (ZPBH), comprende un territorio amplio, un área total de 2 531 hectáreas, de las cuales 1 673 pertenecen a la zona terrestre y 858 a la marítima. Gran parte de estos espacios están integrados por edificaciones consideradas patrimonio industrial.

“Las piezas industriales no solo son testigos de la historia económica de la ciudad, sino también del desarrollo social, porque fueron centros de trabajo y parte de las luchas obreras que marcaron la historia de Cuba. Por ello, en el Plan Maestro de la Oficina del Historiador de La Habana hicimos tres libros donde se plasma el plan de protección del patrimonio industrial material e inmaterial”, afirmó la MsC. Arq. Clara Susana Fernández Rodríguez, especialista en patrimonio industrial y miembro del Plan Maestro, en exclusiva para JT.

En noviembre de 2011, la 17 Asamblea General de ICOMOS, adoptó los Principios Conjuntos ICOMOS-TICCIH para la conservación de sitios, construcciones, áreas y paisajes del Patrimonio Industrial, conocidos como los Principios de Dublín. En ellos se establece como patrimonio industrial a todos aquellos sitios, construcciones, complejos, territorios y paisajes, así como equipamientos, objetos y documentos, que evidencian procesos industriales, antiguos o actuales, relacionados con la producción o con la extracción de materias primas y su proceso de transformación en bienes. También se consideran como tal a las infraestructuras energéticas o de transporte, asociadas a estos. El texto agrega que este patrimonio incluye bienes materiales e inmateriales.

El libro Plan de Protección del Patrimonio Industrial de la Bahía de La Habana (2022), del Plan Maestro, explica que en Cuba se estudia el patrimonio industrial a partir del siglo XVI, enfocado en actividades tales como la minería (extracción de oro y la explotación del hierro y desde 1530 del mineral de cobre); se consideró como referente la clasificación de bienes industriales patrimoniales, puesta en vigor en España a partir del año 2000.

Los tres volúmenes: Plan de Manejo de Paisaje Cultural de la Bahía de La Habana (Avance), Plan de Protección del Patrimonio Industrial de la Bahía de La Habana y el Plan Perspectivo de Desarrollo de la Bahía de La Habana (Avance), plantean las diferentes acciones para la preservación y remodelación de la Bahía de La Habana. Específicamente en el Plan de Protección se recogen cerca de un centenar de fichas donde se explican las características de instituciones valoradas como patrimonio industrial, proyecto que continuará su actualización en versión digital este año.

“La investigación para el Plan de Manejo del Paisaje permitió reconocer los valores que tiene la bahía, no solamente sus edificios, sino la historia de la ciudad. Por lo tanto, es fundamental entender la importancia de la bahía, no solo con perspectiva de un futuro turístico sino con potenciales culturales, científicos y educativos, porque instituciones docentes que están en la periferia de la ciudad pudieran estar en una instalación de la bahía”, explicó Fernández Rodríguez.

En el documento se incluyen fichas de lugares patrimonio industrial como la Fábrica de Arte Cubano (FAC), antigua fábrica de aceite en Plaza de la Revolución, que es considerada referente en la reutilización ecológica; el Estudio 50, almacén del Cerro transformado a estudio creativo y la Fábrica de Cerveza de la Avenida del Puerto, revitalizada como restaurante, entre otros referentes.

Para proteger y salvaguardar el patrimonio industrial se deben clasificar, seleccionar y valorar las piezas para reconocer las que merecen ser incluidas como bienes patrimoniales. Como elementos distintivos cuenta con tres categorías: bienes materiales inmuebles, bienes materiales muebles y bienes inmateriales.

Para la protección de estos espacios se tienen dimensiones como la gobernanza, el ámbito cultural, la sostenibilidad social y económica y la sostenibilidad medioambiental, lo cual se ilustra en un mapa de delimitaciones.

La también investigadora y profesora de la Universidad Tecnológica de La Habana (CUJAE) consideró que en el caso de la dimensión medioambiental, en los libros se representan espacios a revitalizar con árboles, se muestra la necesidad de la purificación de las aguas de la bahía y se incluyen áreas protegidas como el manglar de Triscornia, en las inmediaciones de la refinería Ñico López.

Acciones de preservación

El patrimonio industrial se encuentra amenazado por la contaminación atmosférica del transporte vehicular, la contaminación marítima, terrestre, por inundaciones, y por las características del suelo.

De ahí que se planifiquen estrategias que tengan en cuenta las principales necesidades sociales para la innovación y que estas incluyan construcciones que protejan el medioambiente, tengan espacios de reciclaje y empleen fuentes renovables de energía.

Fernández Rodríguez expresó que en el plan perspectivo de desarrollo hay una zona a la que llaman Habana Nueva, donde se proyecta un plan de desarrollo habitacional que puede crear aproximadamente más de tres mil viviendas, en el barrio de San Felipe. Por las características de la zona, calificada como insalubre, se añadieron perspectivas para el trabajo de drenaje, previo a la instalación de redes de desagües y acueductos.

El Plan Integral de Protección, Gestión y Salvaguarda del Patrimonio Industrial Bahía de La Habana (PIPGS-PI-BH) muestra rutas e itinerarios para revitalizar estos conjuntos del patrimonio industrial material e inmaterial como parte de ofertas turísticas y culturales, como una ruta naval y de los astilleros, una ruta sobre la Real Compañía de La Habana, primera entidad mercantil y una ruta de los afrodescendientes en el puerto.

Se trabaja en la rehabilitación de espacios como las naves Los Picos o Juan Manuel Díaz para convertirlas en centros culturales y de innovación y en otros proyectos en rescate son el espigón Juan Manuel Díaz, la Terminal Marítima Haiphong y la Estación de Ferrocarriles de La Habana Vieja”, dijo la entrevistada.

Como trabajo próximo al acceso público se encuentra una aplicación para recorrer el Puerto Viejo, como apoyo a los carteles ya están montados en el entorno de la bahía.

“La propuesta, en fase de culminación, permite recorrer por uno mismo 17 puntos del patrimonio industrial y cuenta con adaptabilidad para personas en situación de discapacidad auditiva o visual”, explicó Fernández Rodríguez.

La revitalización del patrimonio industrial es una de las prioridades del Plan Maestro de la Oficina del Historiador en sus proyectos de rehabilitación integral de zonas determinadas de La Habana, teniendo en cuenta los valores culturales, el paisaje y la reconstrucción de la identidad de la capital.

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