La Organización Panamericana de la Salud (OPS) -organismo especializado en salud de la Organización de Estados Americanos y Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud (OMS)- presentó sus Informes Anuales de País 2025. Bajo el lema “Hacer de la salud un compromiso para todas las personas”, estos documentos recogen los principales resultados de la cooperación técnica, evidencia de impacto, experiencias desde el terreno y acciones adaptadas a las prioridades y contextos de cada país.
Con más de 120 años de historia -fue la primera agencia sanitaria multilateral, creada en 1902-, la OPS cuenta con 35 Estados Miembros, 27 representaciones en los países, dos centros especializados y más de 180 centros académicos colaboradores. Su labor se basa en ser un intermediario honesto, un socio de preferencia, y poner énfasis en los países con cooperación técnica centrada en sus necesidades.
En la presentación de los informes, el director de la OPS, Jarbas Barbosa da Silva Jr., reflexionó: “Al mismo tiempo que abordamos los desafíos estableciendo ajustes institucionales, se alcanzaron logros relevantes en materia de salud que evidencian el valor de la solidaridad regional y la resiliencia colectiva”. Destacó la ampliación del acceso a tecnologías esenciales a través de los Fondos Rotatorios Regionales, el fortalecimiento de la salud digital, la atención primaria y la salud mental, y los avances hacia la eliminación de más de 30 enfermedades priorizadas para 2030.
Cuba: logros y hitos en 2025
El informe de Cuba, presentado por el representante de la OPS/OMS en el país, Mario Cruz Peñate, subraya que, aun en un contexto económico complejo, se alcanzaron hitos relevantes. Entre ellos: la introducción de la vacuna contra el VPH en el Programa Nacional de Inmunización para niñas de nueve años, con apoyo financiero de GAVI y acompañamiento técnico de la OPS. Hasta diciembre de 2025 se aplicaron 41022 dosis, con una cobertura del 76,6 por ciento.
Otro de los hitos fue la activación por primera vez en Cuba del mecanismo de Acción Anticipatoria del Fondo Central de Respuesta a Emergencias de la ONU (CERF) ante el huracán Melissa, que aportó USD 440000 para proteger servicios de salud. La OPS también movilizó otros USD 700000 del CERF, junto con aportes de ECHO, el Gobierno de Corea, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y Global Links.
De igual forma, se logró la adquisición de más de 9300 kg de medicamentos (incluidas vacunas) a través de la OPS, priorizando fármacos para tuberculosis, hepatitis C y más de diez vacunas; la actualización del Plan Estratégico Nacional de Enfermedades No Transmisibles; el fortalecimiento de la comunicación de riesgos mediante un proyecto de cooperación con México; la consolidación del enfoque “Una sola salud”, con proyectos como SAT-DENCLIM (alertas tempranas de dengue) y la incorporación de Cuba al Marco de Preparación para una Influenza Pandémica de la OMS y el apoyo a la V Convención Internacional Cuba Salud 2025, donde la OPS fue patrocinador estratégico.
Historias desde el terreno
El informe incluye relatos comunitarios que ilustran el impacto de la cooperación. En el barrio Jesús María de La Habana Vieja, líderes vecinales participaron en el sistema de alerta temprana para el dengue SAT-DENCLIM. Adolescentes de Las Tunas y Granma fortalecieron sus conocimientos en salud sexual y reproductiva a través de talleres apoyados por la OPS y la Agencia Española de Cooperación Internacional. Y en la escuela primaria Rafael María de Mendive, Chanel Ramos fue la primera niña en recibir la vacuna contra el VPH, acompañada por su madre, quien destacó: “Prevenir el cáncer cervicouterino es fundamental”.
Socios estratégicos
La OPS destaca la colaboración en Cuba con el Ministerio de Salud Pública, la Agencia Española de Cooperación, GAVI, la Unión Europea, el Gobierno de Australia, el Gobierno de Corea, Global Links, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, OCHA y el CERF, entre otros.
Más allá de los números y los hitos, estos informes anuales representan una herramienta fundamental de rendición de cuentas y transparencia. La OPS no solo documenta lo que hizo, sino también cómo lo hizo: en diálogo permanente con los gobiernos, las comunidades y los socios estratégicos. Cada página refleja el valor agregado de una cooperación técnica que se construye desde las necesidades reales de cada territorio. En un escenario regional marcado por desigualdades persistentes y amenazas sanitarias emergentes, disponer de registros claros, verificables y adaptados a cada contexto no es un lujo: es una condición para aprender, corregir y avanzar.
