1 125,41 kilogramos de residuos. Esa fue la masa total recogida durante la jornada de Cuba Limpia desarrollada en La Puntilla, Playa. Pero el dato adquiere mayor utilidad cuando se desagrega: 469,11 kg fueron entregados a Materias Primas y 656,3 kg a Comunales.
En la jornada se identificaron 89,64 kg de metal, 314,37 kg de plástico, 4,5 kg de cartón y papel y 65,1 kg de cristal. También se contabilizaron 159 botellas enteras, registradas por unidad. El registro incluyó además 651,8 kg de material no recuperable.

Separar los materiales según su naturaleza permite distinguir aquellos que pueden incorporarse a circuitos de recuperación de los que deben recibir otro destino. En ese proceso intervienen factores como el tipo de material, su grado de contaminación y las condiciones en que fue encontrado.
En Cuba Limpia, esta fase estuvo vinculada con la entrega de materiales a Materias Primas, mientras otra parte fue trasladada a Comunales.

El ejercicio también permitió identificar una fracción importante de materiales que no pudieron ser recuperados. Los 651,8 kg de material no recuperable representan más de la mitad del peso total registrado, lo que introduce otra dimensión en el análisis de los residuos costeros: reducir su generación y evitar que lleguen al ecosistema resulta tan relevante como retirarlos posteriormente.
La actividad incorporó proyectos de la Fundación Antonio Núñez Jiménez (FANJ) relacionados con la gestión comunitaria de residuos y la sostenibilidad.

La Lisa Recicla trabaja en la recogida y clasificación de materias primas desde la comunidad, mientras El Oriente Azul desarrolla acciones dirigidas a disminuir los desechos marinos en sitios prioritarios de la región oriental cubana y fortalecer prácticas locales de manejo de residuos.
El Programa de Localidades Sustentables incorporó además la permacultura como herramienta para abordar formas de organización y aprovechamiento de los recursos desde una perspectiva de sostenibilidad.
También participaron buzos del proyecto Oasis, que realizaron labores de recogida de residuos en el área marina.

La selección de La Puntilla estuvo relacionada con la acumulación de materiales que llegan a la zona por efecto de la recalada de residuos flotantes, según explicó la Fundación. La ONG ha realizado acciones anteriores en otros espacios costeros, entre ellos Cojímar, El Cachón y La Concha.
Para Eduardo Ríos Medina, director de Fiscalización del Gobierno encargado de áreas como Comunales y áreas verdes, la limpieza requiere seguimiento periódico.
“Esta tarea debe seguir dándole un seguimiento, aunque sea cada 15 días, mensual, para que nuestras playas puedan quedar limpias de todo tipo de estos desechos sólidos”, señaló.
La jornada contó también con la participación de estudiantes de la escuela primaria Estado de Camboya, jóvenes que realizan trabajos comunitarios y otros participantes.
Más allá de la cantidad total retirada, los registros obtenidos permiten observar el recorrido de los residuos después de su recogida: identificación, clasificación, recuperación o disposición final.

En términos de gestión ambiental, esos pasos son fundamentales para conocer qué materiales están llegando al ecosistema, cuáles pueden aprovecharse y qué fracción termina fuera de los circuitos de recuperación. En La Puntilla, la respuesta quedó registrada en números: 1 125,41 kg de residuos recogidos y una caracterización que muestra cuánto material puede volver a una cadena de aprovechamiento y cuánto requiere otro tratamiento.
