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Conozca el nuevo «Diccionario de la lengua española»

Cristian Martinez
03 noviembre 2026 | 0 |

Octubre concluyó con una excelente noticia para los amantes de las palabras: las academias presentaron en Madrid, España, la vigesimocuarta edición de su obra lexicográfica por excelencia, el Diccionario de la lengua española (DLE).

Esta nueva entrega, con casi cien mil artículos, ve la luz en formato impreso y digital. Se trata, de hecho, de la primera edición nativa digital, porque, a diferencia de sus predecesoras, se confeccionó pensada para la web y no a la inversa.

24.ª EDICIÓN DEL DLE EN CIFRAS
Artículos99 990
Etimologías54 829
Acepciones209 000
Acepciones con marca de alguna especialidad técnica23 255
Acepciones con alguna marca de países americanos20 672
Formas complejas o pluriverbales24 708
Ejemplos85 201
Foto de familia de los directores y presidentes miembros de la ASALE./Tomada de la página web de la RAE.

Durante el acto celebrado en la sede de la Real Academia Española (RAE), con la participación de los máximos representantes de las academias que pertenecen a la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), el director y presidente de esta corporación, Santiago Muñoz Machado, hizo un recorrido por el devenir de dicha obra, cuya primera edición se conoce como Diccionario de autoridades. Los integrantes de tan docta casa, tan prestos siempre a los simbolismos, escogieron el 2026 para publicar la nueva entrega del lexicón porque se cumplen 300 años, precisamente, de esa obra fundacional de la cual es heredera el actual mataburros.

El director de la RAE destaca la importancia de esta obra lexicográfica para los hispanohablantes. Tomada del perfil de la RAE en Flickr.

Más etimologías y ejemplos, mayor información ortográfica y menos marcas —como las de nombres de países y registros de lengua (coloquial, festivo, humorístico…), tan necesarias antes por las limitaciones del papel— son tres de las singularidades del DLE.

El diccionario destaca, además, por la exhaustiva revisión de los términos del ámbito de la zoología y la botánica, los cuales presentaban en su definición algunas imprecisiones, incluso errores. En este proceso de revisión, se introdujeron los nombres científicos de muchos de los sustantivos que designan animales y plantas. Así, por ejemplo, chimpancé se define de la siguiente manera:

chimpancé. m. y f. Primate homínido que habita en las selvas de África central y occidental, de extremidades anteriores más largas que las posteriores, pelaje pardo negruzco, principalmente vegetariano y que vive en grupos numerosos de machos y hembras (Pan troglodytes). U. en m. ref. a la especie.

En la edición de 2014, recordemos, el artículo del DLE era este:

chimpancé. 1. m. Mono antropomorfo, poco más bajo que el hombre, de brazos largos, pues las manos le llegan a las rodillas cuando el animal está en posición vertical. Tiene cabeza grande, barba y cejas prominentes, nariz aplastada y todo el cuerpo cubierto de pelo de color pardo negruzco. Habita en el centro de África, forma agrupaciones poco numerosas y construye en las cimas de los árboles nidos en que habita.

La actual definición es, desde luego, mucho más sencilla, rigurosa y con mayor información científica.

También se enmendaron otros artículos, como el de albatros, aligátor, arce, australopiteco, homínido y tiranosaurio, a los cuales usted puede acceder desde el 30 de octubre, gratuitamente, en la página web de la Real Academia Española, cuya dirección https://dle.rae.es/.

No solo las acepciones de algunas palabras se corrigieron; este proceso también se realizó en algunas etimologías, las cuales en no pocos casos se ampliaron y hasta se agregaron. Por ejemplo, de lechuza antes no se precisaba su origen. Hoy se aclara lo siguiente: «del ant. nechuza, y este der. del lat. noctua, alterado por infl. de leche, por la superstición antigua de que la lechuza gustaba de echarse sobre los niños de teta como si los amamantara». Por otra parte, de cálculo solo decía «del lat. calcŭlus». Ahora es «del lat. calcŭlus ‘piedrecita’, ‘piedra usada para enseñar a contar’, ‘cuenta, cálculo’, dim. de calx, calcis ‘guijarro’, ‘piedra caliza’, ‘cal’».

Es válido destacar, además, los más de mil gentilicios incorporados, una propuesta de las academias que le dio entrada formal en el DLE al término baraconese para referirse al ‘natural de Baracoa, municipio de Cuba’ y a lo ‘perteneciente o relativo a Baracoa o a los baracoenses’. Para ser más rigurosos con el uso, esta obra tenía que darles la bienvenida, de igual forma, a baracoeso, baracoesa, voces que se emplean, asimismo, con estos sentidos.

Los gentilicios mencionados forman parte de los cubanismos incluidos en esta nueva entrega del diccionario, los cuales se sumaron a los más de mil incluidos en el lexicón, en compañía de similar número de palabras exclusivas de los distintos países hispanohablantes. En la segunda parte de este artículo ahondaremos en los vocablos propios del español de Cuba que han conquistado una entrada en el Diccionario de la lengua española.

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