20 agosto 2026
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Cuando pensamos en la generación de electricidad, imaginamos hidroeléctricas, paneles solares o pilas convencionales. Sin embargo, existe una forma de producción eléctrica tan antigua como la vida misma: la que llevan a cabo ciertos microorganismos al “respirar” sobre superficies sólidas. Este fenómeno, conocido como transferencia electrónica extracelular, revela una profunda unidad en los mecanismos bioquímicos que sustentan la vida.